martes, 28 de enero de 2014

¿La privacidad en Internet es un espejismo?

“La publicación es una auto-invasión de la privacidad”. Esta afirmación la realizó uno de los autores cuyas teorías de la comunicación se estudian en las facultades de ciencias de la información de todo el mundo, el señor Marshall McLuhan. Hoy nos preguntamos si, a día de hoy, la privacidad en Internet es posible o nos engañamos a nosotros mismos con la ilusión de que preservamos nuestro espacio de privacidad en un entorno hiperconectado.

Is online privacy a mirage?


A pesar de toda la legislación y las iniciativas sobre cookies promovidas por diferentes estados y por la Unión Europea, aún hay un porcentaje mayoritario de usuarios que no saben qué son ni para qué sirven. Por lo tanto, tampoco son conscientes de que sus movimientos en Internet están siendo registrados. Pero no se trata de unas prácticas inevitables, ya que hay software que nos permite sortear la mayoría de las cookies.



Una sencilla medida, aunque esencial, para mantener a salvo información tan personal como nuestro nombre completo, nuestra fecha de nacimiento o nuestro número del documento nacional de identidad es no publicar nuestro DNI en ningún lugar de Internet ni mandárselo a nadie en el que no confiemos plenamente. Parece un consejo muy obvio, pero no lo es tanto a juzgar por la gran cantidad de DNIs que circulan por la Red. Asimismo borrar todos los datos de un móvil o un ordenador antes de deshacerte definitivamente del aparato también parece otra medida de sentido común para proteger tu intimidad. Sin embargo, más de un cuarto de los españoles no se toma esta molestia, según la empresa Locompramos.com.

Claro que no siempre se le puede achacar a un ciudadano la responsabilidad por la violación de su privacidad. Por ejemplo, si su empresa almacena sus datos personales sin cifrar en un ordenador y dicho ordenador es robado, desde luego, la culpa no es suya. En esa misma situación se encuentran 74.000 empleados de Coca-Cola en EE.UU. y Canadá cuyos datos personales se guardaban en unos portátiles que desaparecieron de su sede en Atlanta. Dichos ordenadores aparecieron posteriormente, pero no está claro si se ha hecho un uso indebido de los datos o no.

Por otro lado, parece que el simple hecho de ser un usuario de Android y descargarte alguna que otra aplicación significa jugarte tu privacidad. Según la compañía de seguridad MetaIntel, el 92% de las aplicaciones para este sistema operativo móvil contienen deficiencias que afectan a la seguridad o a la privacidad de las mismas.

Ni siquiera aquellos que utilizaban el servicio de email anónimo TorMail están a salvo. Se ha sabido que el FBI ha tenido acceso a todos los buzones de este servicio en el transcurso de una investigación criminal. Muchos oscuros secretos podrían salir a la luz tras el análisis de todos esos emails.

Por lo tanto, ¿podemos conservar nuestra privacidad en Internet? Parece claro que al menos una parte de ella la tenemos que ceder queramos o no. Pero un porcentaje importante depende, sobre todo, de nuestra prudencia y sentido común.

---

Te invitamos a votar nuestros posts, a dejar tu comentario y a compartirlo en redes sociales. Asimismo, si quieres, puedes seguirnos en nuestros perfiles. A la derecha, en la barra lateral, tienes los enlaces ;-)

0 comentarios:

Publicar un comentario