lunes, 12 de mayo de 2014

Los "robots asesinos" no son la única amenaza

“La gente realmente está pensando que se puede dar a las máquinas el derecho de seleccionar y matar seres humanos”.  Jody Williams, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1997, pronunciaba estas palabras con una mezcla de indignación y temor durante una entrevista en la que fue preguntada por los “robots asesinos”.

Vivimos en un mundo en el que prácticamente cualquier cosa es realizable siempre que se inviertan los medios y el tiempo suficiente para su desarrollo. Por desgracia, parte de estas invenciones tienen como único objetivo aniquilar a otros seres humanos. Es el caso de los “robots asesinos” cuya creación está cerca de ser una realidad. Se trataría de máquinas que se encargan de seleccionar sus objetivos y de destruirlos de forma autónoma, sin intervención humana alguna, como sí sucede con los drones. La polémica está servida y ha llegado hasta la ONU, donde el asunto será tratado por expertos durante la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales de noviembre.

Las armas causan fascinación a demasiadas personas y cada vez hay más vías para acceder a ellas. De hecho, ¡hasta se pueden imprimir! Eso sí, necesitas un modelo del arma en 3D y una impresora 3D como la del hombre japonés que fue arrestado el jueves por poseer 5 armas impresas en plástico, de las cuales al menos dos eran capaces de disparar. Probablemente obtuvo los modelos 3D de Internet.  

Muchos usuarios creen que las amenazas de Internet se limitan a los virus informáticos que infectan ordenadores personales. Pero están muy equivocados. Disponer de un enlace al modelo 3D de un arma funcional representa un también gran peligro potencial. Asimismo, un malware diseñado para minar bitcoins en los grabadores de vídeo digitales que muchos de nosotros tenemos conectados a la televisión para grabar nuestros programas favoritos también es un riesgo a tener en cuenta. Sobre todo, tras conocer que el investigador Johannes Ullrich ha comprobado que es relativamente sencillo llevar a cabo este tipo de infecciones. Si además, también tienes en casa una smart TV con micrófono incorporado, la amenaza es doble, ya que podría ser utilizado por cibercriminales para espiarte. Tan sólo necesitan acceso físico al dispositivo o que el usuario se instale una app maliciosa para infectarlo y comenzar las tareas de escucha.

Las pequeñas tarjetas de memoria que llevamos en nuestros móviles, tablets o cámaras de fotos parecen inofensivas, pero también pueden poner en jaque la seguridad de nuestros dispositivos y la privacidad de nuestros datos. Es suficiente con conectarlas a un aparato ya infectado para que inmediatamente se vean afectadas por dicho malware. Y si no las tenemos correctamente protegidas, basta que nos roben el móvil para que puedan obtener fácilmente toda la información almacenada en dicha tarjeta. Lo que no conseguirán sustraernos son nuestras conversaciones, fotos y vídeos de Snapchat porque una vez reproducidos, se destruyen. No obstante, la Comisión Federal de la Competencia de Estados Unidos (FTC) ha emitido un informe en el que avisa de que la compañía no cumplía adecuadamente todas las promesas que hacía a sus usuarios y guardaba más información sobre ellos de la cuenta.

Por lo tanto, aunque la inminente aparición de los “robots asesinos” nos haga rememorar cuantiosas escenas cinematográficas de carácter apocalíptico, no hay que olvidar que el peligro acecha en cada dispositivo, en cada conexión a Internet. Para manteneros informados en todo momento, os recomendamos que sigáis al CIGTR a través de sus diversos canales, y aquí a través de su blog.


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