viernes, 9 de mayo de 2014

¿Trato hecho?



Como decía el ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter, “a no ser que las dos partes ganen, ningún acuerdo puede ser permanente”.  Por este motivo, nuestras vidas son pura negociación. Siempre intentando alcanzar ese punto de beneficio mútuo que no siempre es posible.

En Colombia, por ejemplo, no se termina de llegar a un pacto definitivo con la guerrilla de las FARC. El proceso de paz iniciado en noviembre de 2012 está sufriendo constantes ataques por parte de opositores al actual presidente colombiano, Juan Manuel Santos. Incluso se ha detenido a un hacker que supuestamente estaba espiando las conversaciones entre la guerrilla y el gobierno, acusado de intentar sabotear el proceso.

Mientras tanto, en Reino Unido el debate se centra en la piratería de contenidos audiovisuales. Se trata de un problema del que llevan años quejándose las industrias de la música y del cine, pero sus reivindicaciones aún están sobre la mesa. Tras 4 años de conversaciones con las compañías proveedoras de Internet en aquel país, al final han llegado a un acuerdo muy descafeinado: las telecos enviarán cartas a los clientes sospechosos de acceder a contenidos piratas aseverándoles por ello.

Sin embargo hay tratos muy fáciles de cerrar, aunque sus consecuencias no siempre tienen por qué ser positivas. En este sentido, dos jóvenes chinas han sido detenidas tras hackear la base de datos de su centro de estudios en Shanghái y cambiar las notas de hasta 200 compañeros suyos, previo acuerdo económico

Otro tipo de pactos son los que se alcanzan de manera forzada, porque no queda otra opción. Por ejemplo, el popular acortador de URL’s Bitly ha instado a sus usuarios a que cambien sus contraseñas, tras sufrir un agujero de seguridad que ha comprometido sus credenciales de acceso. Si alguno de los usuarios no está de acuerdo, se arriesgará a que un desconocido acceda a su cuenta. Por su parte, Twitter ha implementado un par de medidas de seguridad para evitar este tipo de situaciones. Por un lado, ha mejorado la seguridad del cuadro de recuperación de contraseña y, por otro, ha introducido un historial en el que el usuario podrá comprobar todos los inicios de sesión.

Pero cuando el acuerdo entre las partes es imposible, a veces es necesario acudir a un tercero. Por ejemplo, esa es la función de la Lista Robinson en el caso del spam (en cualquiera de sus formas). Hoy. en PC Actual, nos explican paso a paso cómo registrarse en dicha lista.

Desde el CIGTR, esperamos que este fin de semana podáis relajar la intensidad de vuestras negociaciones diarias. ¡Qué lo disfrutéis!


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