martes, 8 de julio de 2014

Ciberseguridad, una guerra diaria

“A los estadounidenses les encanta luchar. Todos los verdaderos americanos aman el ardor del combate”. Si estas palabras del famoso general Patton son ciertas, los ciudadanos de EE.UU. deberían estar realmente felices porque su país está constantemente peleando en pequeñas batallas, al menos en Internet.


Tal y como podemos apreciar en el mapa de ciberataques en tiempo real de la firma de seguridad Norse, EE.UU. es el objetivo más cibernéticamente atacado en el mundo. Gran parte de los golpes los recibe desde China, que es una de las regiones más belicistas en el ciberespacio.

Nos preguntamos si en dicho mapa aparecerían reflejados los ataques que realizó la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. para espiar al resto del mundo. Según un informe publicado por el Washington Post, nueve de cada diez ciudadanos vigilados por la NSA eran usuarios de internet normales que representaban ningún peligro o riesgo para el país.

Hasta Edward Snowden reveló estas prácticas, parecía que todo se podía justificar en pro de la seguridad nacional, aprovechándose de la obsesión que existía entre la ciudadanía estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre. También la seguridad aeroportuaria sufrió importantes cambios. Se prohibió la entrada de cantidades de líquidos mayores a 100 ml en los aviones. Y ahora, el Departamento de Seguridad Nacional tiene previsto establecer más controles para comprobar que no se esconden explosivos en los aparatos electrónicos. Así que algunos aeropuertos internacional como el de Heathrow en Londres o el de Manchester ya han comenzado a comprobar que los dispositivos de los pasajeros se encienden. En caso contrario, no podrán volar.

¿Os imagináis que afrontásemos con la misma contundencia los riesgos que suponen los cajeros automáticos? Es cierto, que los cibercriminales que se dedican a clonar las tarjetas y a grabar el PIN de los clientes de un cajero no ponen en riesgo la vida de nadie, pero sí se la podrían arruinar a más de uno si le ‘limpian’ la cuenta bancaria. Se trata de una situación cada vez más probable, ya que los llamados ‘skimmers’ han mejorado su técnica. Los últimos dispositivos de ‘skimming’ hallados en un cajero en Europa eran ultrapequeños y casi indetectables al ojo humano.

Otra forma de arruinar la vida de alguien es hundir su negocio. Y parece que Google Maps puede ser un arma mortífera en este sentido. Si la competencia logra hackear el registro de un negocio en Google Maps y su dueño no se percata, podría llegar a cambiar información tan importante como el horario. Aunque no parezca una técnica muy agresiva, hay casos como el de un pequeño restaurante del área de Washington DC que afirma haberse visto obligado a cerrar porque en Google Maps se mostraba que el restaurante cerraba los fines de semana.

Si la historia anterior te parece descabellada, qué opinas de que existan bombillas que pueden revelar la contraseña de tu red WiFi. En efecto, unas bombillas inteligentes de la marca Lifx que se controlan desde el móvil podrían permitir que un atacante en un radio de 30 metros accediera a nuestra red WiFi. Afortunadamente la marca ha solucionado la vulnerabilidad que se encontraba en el firmware de las bombillas.

No cabe duda de que la ciberseguridad es una guerra y la mejor arma para luchar en el campo de batalla es estar informado, así que síguenos a través de cualquiera de nuestros canales sociales (los enlaces están en la barra lateral) o aquí en nuestro blog.

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