martes, 19 de agosto de 2014

Amenazas sin fronteras

“La información es el oxígeno de la edad moderna. Se filtra a través de los muros coronados por alambre de espino, flota sobre las fronteras electrificadas”.  A pesar de haber nacido a principios del siglo pasado, el ex presidente de EE.UU. Ronald Reagan entendió a la perfección que no se lo podía poner barreras a la información. 

No obstante, a pesar de las ventajas que proporciona la ausencia de fronteras en Internet los actores malintencionados también pueden aprovecharse de ellas para llevar a cabo sus tropelías de forma remota, desde miles de kilómetros de distancia. La red permite, por ejemplo, que hackers chinos consigan penetrar en los sistemas de un grupo hospitalario como el estadounidense Community Health Systems y robar los datos de 4 millones y medio de sus pacientes: nombres, direcciones, fechas de nacimiento, números de teléfono y hasta números de la seguridad social. Una información muy valiosa que podrán vender al mejor postor en el mercado negro o utilizarla para suplantar la identidad de los afectados.

Internet también se lo pone más fácil a aquellos criminales que propagan malware. De hecho, una variante del temido troyano bancario “Zeus”, apodado “newGOZ”, ha incrementado su tasa de infecciones en un 1.879 por ciento, según Arbor Networks. Este código malicioso tiene como objetivo sustraer las credenciales de acceso a las cuentas bancarias de los usuarios infectados.

“ZeroLocker”, por su parte, es un tipo de ransomware que también está siendo distribuido en la red. Se diferencia de otros en que en vez de avisar a su víctima de que sus archivos han sido cifrados y exigirle un rescate por ellos, le engaña comunicándole que ha sido infectado por otro tipo de ransomware y que debe descargarse una herramienta (de pago) para eliminarlo y recuperar sus documentos.

Tras estos ejemplo, pensar que tu hogar está conectado a un mundo sin fronteras puede dar vértigo, ¿verdad? Más aún tras conocer el estudio que ha llevado a cabo la BBC junto a varios consultores de seguridad sobre el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Sus pruebas han demostrado que la mayoría de los electrodomésticos y demás aparatos ‘inteligentes’ que conectamos a Internet son como un queso gruyer por la cantidad de agujeros de seguridad que contienen.

No obstante, la infraestructura para mantener Internet sí tiene que enfrentarse a barreras físicas y políticas para que no se interrumpa el flujo de información que corre por sus cables. A veces, incluso, debe soportar el ataque de tiburones. En este sentido, Google ha anunciado que va a cubrir su red de fibra óptica que comunica EE.UU. y Japón con un material similar al Kevlar para protegerla de los ataques de estos escualos.

En cualquier caso, el crimen organizado no vive sólo de las estafas y los robos de información en Internet. El tráfico de drogas es uno de sus negocios más lucrativos. Ni siquiera las fronteras físicas son completamente efectivas para impedir estos negocios. Ahora, la compañía KWJ Engineering pretende ayudar a las aduanas de EE.UU. a detectar el dinero de la droga que traspasa su frontera usando una nueva tecnología. Su proyecto utiliza la espectrografía de masas para detectar el olor específico del dinero y, de ese modo, localizar a las personas que pretenden cruzar con más billetes de los permitidos por la ley.

Llegados a este punto, nos permitimos retomar parte de la cita de Reagan: “la información es el oxígeno de la Edad Moderna”. Así que si queréis estar bien oxigenados os invitamos a manteneros informados a través de nuestros canales sociales (los enlaces están en la barra lateral) o aquí en nuestro blog.

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