sábado, 7 de febrero de 2015

Con datos y a lo loco


Nadie discutirá que, como se diría en campechano, "la vida está muy achuchá". También para la ciberdelincuencia: si en 2007 una cuenta de correo electrónico robada se pagaba en el mercado negro a una media de 10 euros, hoy y en el mejor de los casos 1.000 cuentas de correo no llegan a esta cantidad. Y una tarjeta de crédito, con sus credenciales y todo, como mucho son 15 euros. Es difícil labrarse un sueldo decente con estos precios a la baja, por eso vemos cada vez más robos de datos, cada vez más sensibles y en cada vez mayor cantidad.


El último y que aún colea ha sido el robo de multitud de información, financiera, de salud, de lugar de residencia, etc, a 80 millones de norteamericanos y norteamericanas clientes y ex-clientes de la segunda aseguradora de su país, Anthem. En estos momentos investigan cómo se llevó a cabo el robo de las bases de datos que, oh sorpresa, no estaban cifradas

Las demandas judiciales se anuncian de campeonato. Alguien deberá pagar por tamaña negligencia. De momento, lo están pagando los atribulados clientes de Anthem, en plena histeria por ser timados: la compañía les ha avisado de la posibilidad de recibir mensajes de correo personalizados donde se les inste a descargar un programa, visitar un sitio web y otras acciones que podrían acabar en infecciones y robos. 

La naturaleza absolutamente interdependiente de la red magnifica el peligro para esas personas. El robo de sus datos no iría mucho más allá si no existiesen, por ejemplo, navegadores con agujeros de seguridad que permiten que se "cuele" un virus al acceder a la web, sin que el visitante se dé cuenta. Es el caso del enésimo fallo del programa Flash Player, presente en todos los navegadores, para el que la compañía Adobe acaba de presentar nuevos parches.

Otra campaña de timos cibernéticos en marcha es la oferta de programas que pasan por ser el nuevo Whatsapp para la web, pero en realidad son virus. ¡Cuidado con ellos! Y acabamos con algo curioso: la empresa Secure Thoughts ha creado la que sería cara estándar de un hacker, a partir de combinar 50 caras de hackers buenos y malos. Y no ha olvidado a las mujeres.

¡Lástima que no tengamos las caras de quienes roban nuestros datos e infectan nuestros aparatos, para poder denunciarles! Que este sábado de luna llena os sea propicio, queridas lectoras y lectores.

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