miércoles, 4 de febrero de 2015

Del entorno virtual al real: los crímenes digitales se pagan caros en nuestro día a día

¿Quién nos lo iba a decir? Empezó siendo un juego y ahora se ha vuelto real. Los crímenes digitales se pagan caros en nuestro mundo. Cada vez con más frecuencia, hechos acaecidos en el entorno virtual tienen consecuencias en el físico. ¿Estamos preparados?


Comenzamos el día de hoy con una alerta, proveniente esta vez de investigadores de Rapid7. Aproximadamente 5.800 tanques de gas de EEUU son vulnerables a ataques informáticos. Y la razón, unos paneles de configuración accesibles desde internet SIN CONTRASEÑA.

Que nada, que no aprendemos. BMW ha ido contrarreloj para sacar una actualización de su software que evite que alguien pueda abrir sus coches utilizando un móvil. Vulnerabilidad que “solo” afecta a 2.2 millones de clientes... ¿El causante? Connected Drive, una aplicación de control del vehículo que utilizaba un protocolo SSL estándar para la comunicación.

¿En qué podría afectarte tener abierta una cuenta en una red social para jugones? En principio en nada, a no ser que la compañía detrás, en este caso Raptr, haya sido víctima de un hackeo de servidores, exponiendo miles de datos privados de sus usuarios. Direcciones de emails, nombres completos, contraseñas y demás información que podría ser utilizada (y de hecho, será) para vulnerar otros servicios.

¿Porque todos usamos distintas contraseñas para cada herramienta, verdad? Un estudio de SailPoint revela lo que ya la sabíamos: Que la mayoría de trabajadores sienten una gran indiferencia hacia la protección de datos corporativos. No lo hacen con los personales, lo van a hacer con los de la empresa. 1 de cada 5 comparte alegremente los datos de acceso entre otros miembros de la compañía, y el 56% no duda en repetir contraseñas para diversos servicios.

Y todo bajo la presión de los órganos superiores, sabedores que cualquier fallo en seguridad se traduce en pérdidas económicas más que cuantiosas. La importancia capital de los centros de procesamiento de datos para las empresas aseguradoras fue uno de los temas clave de la última reunión del Observatorio Capital. Importancia que se traduce en medidas de seguridad intensificadas, y un gap en formación de sus trabajadores que urge remendar.

Más cuando eres consciente de que el BND (agencia de inteligencia alemana) almacena diez millones de llamadas telefónicas y 220 millones de metadatos de esas llamadas. ¿En total? Se preguntará, y la respuesta es que no. Esos números CADA DÍA.

Una seguridad digital que afecta a nuestra propia integridad. Tan pronto podemos ver saltar por los aires una central de gas, como nos pueden robar el coche o hacerse pasar por nosotros debido a toda la información robada de algún servicio de internet. La red como el nuevo campo de batalla. Más silencioso, más sutil,... pero igual de peligroso.

0 comentarios:

Publicar un comentario