miércoles, 29 de abril de 2015

¿Qué será de tu Internet si hay un terremoto?

El terremoto que los dioses mandaron este fin de semana al Nepal ha abierto una vez más nuestras conciencias a la fragilidad no sólo de la vida humana sino también de sus creaciones, entre ellas las comunicaciones por teléfono e Internet. Hoy hablaremos de ello y además de un excelente análisis sobre el reciente ataque de China contra Github, de la plaga de los DDoS que no cesa y de las cada vez más voces críticas en el gobierno EEUU contra las prácticas de la NSA.


En el caos posterior a un terremoto surge, tras el horror, lo mejor de los humanos: los voluntarios que restauran una mínima organización para ayudar a los supervivientes y recibir ayuda del exterior... Esta es hoy la pintura del Nepal, donde la infraestructura de comunicaciones por cable ha sido destruída y lo que funciona es la solidaridad de los radioaficionados. Siendo los desastres naturales algo a tener en cuenta en cualquier plan de seguridad informática, valga este ejemplo de aviso para navegantes.


Seguimos nuestro recorrido por las noticias del día y hacemos parada obligada en un más que interesante artículo que explica de forma muy comprensible y sin perder calidad cómo se desarrolló el brutal ataque DDoS contra los sitios de GitHub y GreatFire. En estos ataques se puso en danza un nuevo tipo de armamento cibernético hasta entonces desconocido, que usa a los internautas como colaboradores involuntarios. De lectura obligada para entender una amenaza tan nueva como compleja y que puede reaparecer mañana.

Hablando de DDoS, el experto mundial en este tipo de ataques, Arbor Networks, asegura que siguen subiendo, son cada vez más cortos pero extremadamente fuertes: en el primer trimestre de 2015 se detectaron 25 ataques DDoS que superaron los 100 Gbps de potencia. Una brutalidad que se consigue con nuevas técnicas de amplificación usando servidores NTP, DNS y últimamente SSDP.

Acabamos hablando de la omnipresente y omnipotente NSA: este fin de semana la Casa Blanca desclasificó un informe sobre programas de espionaje electrónico que cuestiona la utilidad de las tácticas de su Agencia Nacional de Seguridad. Esta acción debe contextualizarse en el ambiente cada vez más crítico respecto al secretismo y la falta de garantías democráticas con que actúa la agencia en las redes. El Congreso ultima estos días la redacción de una nueva ley que quiere poner límites a la NSA, al menos en su actuación en Estados Unidos.

Decididamente este es el camino ante la impunidad con la que están actuando en Internet los servicios secretos de los principales gobiernos. Hacen falta más leyes que pongan límites allí donde ahora no los hay.

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