martes, 5 de mayo de 2015

Facebook se une a la lucha contra los anuncios que infectan

Hace unos días Google anunciaba medidas para atajar mediante cifrado la plaga de los anuncios que infectan a los visitantes de sitios web. Ahora se le une Facebook, que monitorizará los millones de anuncios que se muestran en esta red social. Ambas iniciativas merecen un aplauso. Mientras se lo damos comentar que hablaremos hoy también de un virus bastante destructivo, el cómo se hizo del hack a Uber y los nuevos métodos de autenticación que vienen, más allá de las contraseñas.


Los anuncios que infectan a los visitantes de sitios web se han convertido en una auténtica plaga. Sus víctimas ni se dan cuenta, pues la infección es automática: el código malicioso examina el navegador de la víctima y si este tiene algún agujero de seguridad para el que el virus está programado, lo usa para infectar el ordenador. Facebook ha anunciado un acuerdo con una empresa que monitorizará los millones de anuncios de terceras partes que se exhiben en la red social.


Hablando de virus, nos ha sorprendido saber que investigadores de Cisco Talos han descubierto un "spyware", llamado Rombertik, que no sólo hace como el resto de su especie, o sea grabar lo que se teclea y robar datos. Además, detecta si se le está analizando y auditando y, en caso de que sea así, destruye el sistema. No es el primer código malicioso que usa esta destructiva forma de autoprotección, pero hacía tiempo que no veíamos algo parecido.

En otro orden de cosas, no nos resistimos a hablar de algo que puede sonar trivial pero que demuestra la poca conscienciación sobre seguridad de usuarias y usuarios. Hace unas semanas se descubría que cuentas de Uber se vendían en el mercado negro. La compañía negó un asalto a sus servidores y ahora conocemos la verdad, gracias al testimonio de quien robó las cuentas: simplemente usó un diccionario con contraseñas ya usadas en otros sitios, débiles o fáciles de adivinar.

Se demuestran con cada vez mayor insistencia que las contraseñas son una forma de protección a trascender. Investigadores de todo el mundo están ideando nuevas formas de autenticación tan originales como las que se basan en la forma como tecleamos y otros hábitos ante el ordenador. De todo esto y más trata un interesante artículo de Ángel Blázquez que merece ser leído con tranquilidad.

¡Esperamos que nuestras lectoras y lectores sean de aquellos raros especímenes que pueden disfrutar de algún momento de tranquilidad a lo largo del día a día!

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