viernes, 7 de agosto de 2015

Alguien puso un virus espía en el teléfono de Alberto Nisman

Ayer empezó en Las Vegas la convención de hackers DefCon, justo después de la BlackHat. Es, sin duda, una avalancha la que tenemos en la prensa especializada en ciberseguridad, narrando todas las novedades presentadas en BlackHat. Tras los bugs sorprendentes y los juegos digitales de magia, nos llegan unas pocas charlas con auténtica trascendencia real, siendo una de ellas la presentación de conclusiones de un investigador que diseccionó el teléfono del fiscal argentino asesinado en extrañas circunstancias, Alberto Nisman. Hablaremos de ello y otras historias que nos han gustado de la BlackHat.


Alberto Nisman fue encontrado muerto en su apartamente el 18 de enero de este año, justo el día antes de declarar en el congreso de Argentina contra su actual presidente, Cristina Fernández de Kirchner sobre su implicación en un atentado de Irán en Buenos Aires, en 1994. Según reveló en BlackHat Morgan Marquis-Boire, director de seguridad de First Look Media, Nisman tuvo en su teléfono móvil, un Motorola xt626, al menos durante seis meses, un spyware que monitorizaba sus llamadas, mensajes y hacía capturas de su pantalla. En junio ya se supo que alguien había manipulado su ordenador, física e incluso remotamente, la semana antes y horas después de su muerte.


27 botnets en una

Otra investigación muy real presentada en Las Vegas es la del troyano bancario GameOver Zeus y la banda que ha robado unos 100 millones de dólares con él. 50 personas formarían parte de esta banda organizada en distintos rols desde las "mulas" hasta su líder, que habría usado la botnet de ordenadores infectados por GameOver Zeus no sólo para robar dinero y entre 20 y 30 terabytes de datos, sino también para labores de ciberespionaje. Botnet que, en realidad, eran 27 botnets.

La nevera me ha hackeado

Nos ha llamado también la atención el invento de la "Funtenna", que puede robar datos remotamente de un ordenador, vía ondas sonoras. Para conseguirlo, es necesario infectar con determinado código malicioso al objetivo, que puede ser cualquier tipo de ordenador. Este ataque está pensado especialmente para ordenadores de alto riesgo, que estén aislados de Internet. Según sus "inventores", este descubrimiento tiene un enorme potencial porque permite explotar todo tipo de dispositivos de la Internet de las Cosas: consolas, lavadoras o neveras podrían robar datos de nuestros ordenadores. Fun, fun.

Hackers renacentistas

Acabamos con un texto para la reflexión, esta vez no muy largo pero igualmente interesante por las ideas que expone: se refiere a esta nueva generación de hackers que no sólo asalta ordenadores sino también infraestructuras críticas, Internet de las Cosas, coches y lo que se le ponga por delante. Esto implica una ampliación brutal de los conocimientos necesarios, ya no sólo informáticos sino también relacionados con la Física, la Química y otros. Curiosamente, después de una época de mucha especialización para que el hacker vuelve a su papel de antaño, como científico renacentista.

Deseamos a nuestras lectoras y lectores un buen fin de semana de verano y les emplazamos a la semana que viene, cuando suponemos nos llegarán las noticias de la DefCon que se está celebrando ahora mismo en Las Vegas.


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