viernes, 4 de septiembre de 2015

La termita en grupo, y el humano en solitario


Las termitas son unos animales verdaderamente increíbles. Trabajan en grupo, como un mismo organismo, auspiciados por una inteligencia colectiva que les transforma de facto en una amenaza para la integridad de nuestras construcciones. No parece raro por tanto que Kaspersky haya decidido bautizar con "Termita Azul" a uno de los primeros ataques exclusivos conocidos a instalaciones Japonesas. La noticia viene de la mano de otras, como ese check-list que la policía liberaba hace unas horas para facilitarnos el trabajo de securizar el entorno informático de nuestros hijos, los problemas habituales a los que se enfrenta una organización, y todos aquellos que van a llegar con el auge del IoT.

Termita Azul

La filtración sufrida por la compañía Hacking Team hace unas semanas vuelve a ser noticia. Gracias a ella, hemos descubierto que al menos, durante los últimos dos años, varias compañías japonesas han sido objetivo de un APT bautizado como Termita Azul, que se aprovechaba de un 0-day en Adobe Flash Player, y del cual aún se desconoce la autoría (aunque se apunta a China como posible implicada).

Protegiendo a los pequeños en la vuelta al cole

Las termitas se ayudan unas a otras, salvando esa debilidad innata en cada uno de sus individuos y fortaleciendo a todo el colectivo. La Policía ofrecía hace unas horas un decálogo que permitirá a los padres, de manera sencilla, securizar los dispositivos de sus hijos y centrar los esfuerzos en educarles convenientemente con vistas a la paulatina presencia de las nuevas tecnologías en el aula.

Tips como comprobar que los perfiles de usuario son los adecuados, las fotos y vídeos hechos con el móvil y que sepa decir que "no" a desconocidos, son algunas de ellas.

Ciberamenazas que no pasan de moda

El Centro de Seguridad Cibernética de Australia publicaba esta semana un documento desclasificado de la situación en materia de seguridad informática de las compañías con sede en su país, con algún que otro consejo sobre cómo responder a ataques y minimizar sus consecuencias.

En él, surgen ya clásicos como ese crimen como servicio, altamente modular, que opera prácticamente en cualquier lugar del mundo, o el auge del spear phishing como método más eficiente para entrar en los servidores de las compañías. Y echa por tierra algunos de los mitos más habituales del sector, como el que dice que nuestra información no es lo suficientemente importante como para ser víctima de un ataque.

El IoT en la mira de la industria

El Internet de las Cosas es ya una realidad. Si algo ha quedado patente en el IFA que se está celebrando estos días en Alemania, es la presencia cada vez mayor de toda esta nueva oleada de dispositivos tecnológicos. Dispositivos que como alerta John Mcaffee, ex-director y creador de la firma de antivirus con su mismo apellido, presentan una verdadera revolución tecnológica a la que no estamos preparados.

Los antivirus ya no sirven para nada (según sus palabras), puesto que en el entorno en el que nos movemos, lo que menos debería preocuparnos es la presencia de virus en los sistemas, descontando que los ataques de los próximos años no se harán a ordenadores precisamente.

Son todos consecuencias de esa feroz carrera tecnológica que nuestra sociedad está experimentando. Una sociedad que a diferencia de la de las termitas, es incapaz de remar en la misma dirección, y salvar los obstáculos aportando músculo cuando sea preciso.

Somos muchos, pero seguimos siendo débiles puesto que en última instancia, trabajamos en solitario.

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