domingo, 8 de noviembre de 2015

Deepak Daswani: "No luches contra le envidia, transfórmala"

Deepak Daswani. Comunicador y experto en seguridad informática.


Deepak Daswani es conocido por su labor, en los dos últimos años, como Security Evangelist de uno de los principales centros estatales de ciberseguridad en España, INCIBE. Cuando le conoces te das cuenta de que no se equivocaron al escogerlo: conocimiento experto del tema, palabra impecable, inteligencia emocional, espíritu diplomático y una percha como pocos en el mundo de los hackers: 1,95 de altura y 86 kg de músculo forjado haciendo boxeo y pesas. Slurps, diría alguna hackeresa, pero no. Dipu está felizmente casado, tiene una preciosa niña de 3 años y es más del tipo tímido de entrada, nada de bravucón rompecorazones.

Acaba ahora de aterrizar en la CyberSOC Academy de Deloitte, su nueva trabajo tras dejar recientemente INCIBE. Allí seguirá formando, concienciando y, en fin, evangelizando sobre seguridad informática, pero con la opción de poder vivir en su tierra, en Canarias. Seguirá también colaborando en medios de comunicación, para ayudar a "trasladar este mundo tan técnico y complejo a un lenguaje llano, de cara a que el espectador pueda entenderlo". Este, este es su don.


- Bueno, este y ¿la música?

- Es una de mis grandes pasiones, además del hacking. De pequeño toqué el órgano durante 8 años con el método Yamaha de los japoneses, y también me gusta pinchar música, en Canarias hay mucha cultura DJ y de música electrónica. He pinchado como amateur en alguna fiesta, boda y eso.

- ¿Eres español?

- Sí, soy canario de origen hindú. En Canarias hay una comunidad grande de gente hindú que tiene negocios de electrónica. Yo soy nacido aquí, de segunda o tercera generación, canario de pura cepa y de origen hindú, lo que pasa que también genera confusión el que soy un hindú atípico por mi aspecto (no soy nada moreno, más bien todo lo contrario).. vamos que paso desapercibido.

- Tu nombre debe haber sido una pequeña cruz para tí...

- De pequeño me traía muchísimos problemas en el colegio. Cuando pasaban lista y el profesor era nuevo y se trababa, sabía que me tocaba a mí, al igual que en la Universidad.. Pero también tiene sus cosas buenas, porque ahora que además de dar conferencias colaboro con muchos medios, al final un nombre diferente llama más la atención.

- ¿Por qué te fuiste de INCIBE?

- En INCIBE he vivido una etapa increíble tanto a nivel profesional como personal, y siempre estaré agradecido, tanto a la dirección por la confianza que tuvieron en mí encomendándome una misión tan relevante como fue representar a la organización, así como a los compañeros que me hacían sentir como en casa. Pero soy de los que busca siempre nuevos retos y huye del inmovilismo. Uno de mis profesores de la facultad, gran amigo mío, dice que soy un "culo inquieto".

- Para conseguir este puesto tuviste que batirte con ¡¿600 personas?!

- Si mal no recuerdo, 600 personas se registraron en la plataforma para hacer las pruebas de hacking online, 160 o algo así las completaron, 60-70 fueron entrevistados, y fuimos seleccionados 20 de los que finalmente entramos 19.


- ¿Ese aire de tío serio y competente te lo enseñaron en INCIBE o ya lo traías de fábrica?

- Supongo que lo traigo de fábrica. No obstante, quienes me conocen un poco saben que puedo parecer serio en el trabajo, pero me encanta el cachondeo. Cuando cojo algo de confianza con alguien, no paro de bromear.

- ¿Cómo descubriste que te gustaba la seguridad informática?

- Siempre me gustó cacharrear con los ordenadores. Cuando tenía mi primer AMIGA 500, aparte de jugar me dedicaba a programar en BASIC gracias a un libro que me compró mi padre de BASIC para niños. Luego, con mi primer 286, ya hacía scripts en BAT con el MS-DOS, y cuando aparecieron los modem/fax me gustaba conectarme a las BBS para poder bajarme programas e intercambiar conocimientos. Desde pequeño me gustó el hacking y el halo de misticismo asociado a referentes de aquella época, como Kevin Mitnick. Hice mis pinitos de adolescente y luego me centré en la universidad.

- ¡Vaya! ¿Pero, cuántos años tienes?

- 35. Siempre tuve claro que quería aprender y convertirme en un hacker, pero nunca tuve la esperanza de poder dedicarme a ello profesionalmente. En Tenerife hay muchísimo trabajo en el sector TIC, pero no en seguridad. Yo he trabajado en el sector TIC en desarrollo, en banca, en ingeniería geográfica y GIS, y al final he acabado trabajando en mi verdadera pasión.

- Eres autor de la herramienta "Whatsapp Discover", que extrae números de teléfono de usuarios de Whatsapp a partir del tráfico de red. 

- Lo descubrí a finales de 2013 y publiqué a mediados de 2014. A pesar de que las conversaciones de WhatsApp que tenemos con nuestros contactos van cifradas, antes de establecer la comunicación nuestros smartphones envían a los servidores de WhatsApp un paquete en texto plano donde, entre otras cosas, viaja nuestro número de teléfono. Es por ello que los usuarios que utilicen WhatsApp en redes Wifi públicas como aeropuertos, hoteles o centros comerciales se arriesgan a que se exponga su número de teléfono. WhatsApp Discover extrae estos números de teléfono en redes de este tipo.

- A mi personalmente me gustó la investigación que titulaste "Mi niña de 2 años me ayuda a hackear la app de Pocoyó" :)

- Bueno, eso tampoco fue para tanto, pero sí que fue gracioso porque mientras yo estaba monitorizando el tráfico de la red de casa para trabajar en WhatsApp Discover, Lara estaba sentada a mi lado concentrada viendo a Pocoyó en su iPad. Así que no es casualidad que su tráfico se colara en mi captura de red, y a partir de ahí, el resto es lo de siempre: curiosidad y fijarse en los detalles. Está claro que sin su ayuda no lo habría conseguido :)

- ¿Tienes alguna frase bonita que no hayas convertido en contraseña? 

"Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.. "
(Lamentablemente no es mía pero me encanta ;)

Si quieres una mía, ahí va, aunque no sé si es bonita: "La envidia es una emoción natural. No luches contra ella, transfórmala en
tu motivación"

- Es muy certera :)


Texto: Mercè Molist


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