domingo, 31 de enero de 2016

Enrique Fojón: "Sin ciberseguridad no hay seguridad nacional"

Enrique Fojón Chamorro. Experto en ciberguerra y fundador de THIBER, el Think Tank español de ciberseguridad.


Enrique Fojón Chamorro es uno de los mayores expertos españoles en ciberguerra... pero no quiere hablarnos de su empleo. Lleva más de 10 años siendo ingeniero de sistemas en una empresa española propiedad del Estado, cuya misión consiste en apoyar con consultoría, gestión e ingeniería a la Administración y al Ministerio de Defensa.

Enrique no es un agente secreto pero, como buen conocedor del poder de la información, nos da la menor posible respecto a su persona: "Nací en Cádiz hace 37 años. Soy Ingeniero Superior en Informática y vivo en La Haya (Holanda). Mi primer contacto con la informática se produjo a la edad de 7 años, cuando mis padres decidieron apuntarme a un curso de BASIC como actividad extraescolar (yo hubiese preferido futbol o judo)". Ahí queda eso.


-Dicen que la III Guerra Mundial ya se está librando y que es una ciberguerra.

-No cabe duda de que nos encontramos en un momento decisivo, caracterizado por la consolidación de nuevas potencias regionales, la translación del principal centro de gravedad estratégico global a la zona Asia-Pacífico y la creciente irrelevancia europea. Además de estos cambios geopolíticos, la proliferación de actores estatales y no-estatales con capacidades bélicas, la imparable dependencia tecnológica de nuestras sociedades o los nuevos riesgos para la seguridad global sitúan a muchas naciones ante una situación de riesgo permanente. Si añadimos la beligerancia en el ciberespacio – consolidado ya como la quinta dimensión del entorno operativo – a esta explosiva mezcla, el resultado podría desencadenar en una “tormenta perfecta” que podría conducirnos a una III Guerra Mundial, aunque no sería exclusivamente cibernética.

-Por el momento, sólo hemos visto unos cuantos drones volando y mucho espionaje electrónico. ¿Es eso guerra?

- Los drones y el espionaje son solo la punta de iceberg. La batalla por la superioridad tecnológica es una realidad. Las principales potencias mundiales – en especial  los Estados Unidos y Rusia- han utilizado en Irak, Afganistán o Ucrania algunas de las tecnologías desarrolladas durante la última década, entre las cuales se encuentran la guerra biométrica, la robótica, la inteligencia artificial o la miniaturización.

-¿Se nos esconden cosas?

- Hace tiempo que Obama, Putin, Xi, Merkel o Rohani han comprendido que sin ciberseguridad no hay seguridad nacional. Desde 2013 muchos gobiernos han aprobados leyes que avalan el ciberespionaje masivo y, además están destinando muchos recursos -humanos y tecnológicos- al desarrollo de cibercapacidades para la defensa de sus ciberespacios específicos. Seguramente, algunas de estas cibercapacidades sean aún desconocidas y tengan un gran poder disruptivo.

- Por ejemplo: ¿Los cada vez más ataques a infraestructuras críticas podrían ser estados haciendo ensayos?

- En realidad, desconocemos el número de ataques contra infraestructuras críticas así como  el nivel de amenaza real. No cabe duda de que cibercriminales, mercenarios a sueldo de estados e incluso servicios de inteligencia tienen entre sus objetivos las infraestructuras críticas no solo de  sus enemigos, sino también de sus aliados y socios.

- Si la guerra es cibernética, ¿los mandos deberían ser hackers?

- Las Fuerzas Armadas modernas son cada vez más dependientes de los recursos electromagnéticos y las tecnologías del ciberespacio. Ambos están en un continuo proceso de convergencia, propiciando con ello la emergencia de un “campo de batalla cibernético y electromagnético” que requiere una adaptación continua. Esta adaptación requiere que los mandos militares posean conocimientos en nuevas tecnologías, pero sobre todo que dispongan de un asesoramiento especializado.

- ¿Recuerdas Careto, el virus/APT? Se decía que era hecho en España. ¿La industria armamentística española está produciendo armas cibernéticas?

-Lo desconozco pero, en mi opinión, pretender construir la industria nacional de ciberseguridad con ciclos de producción a plazos de 10 o 15 años carece de sentido, la producción de cibercapacidades ofensivas no puede regirse desde la industria tradicional.

- Es una pena que una red que se creó para la investigación haya quien la vea sólo como instrumento de violencia y poder. 

- Internet es una herramienta esencial para el desarrollo social, económico, político y cultural de las naciones. Dicho esto, muchos gobiernos han comprendido el poder que pueden ejercer a través del uso y control de Internet y lo están ejerciendo.

- Eres fundador y sub-director de THIBER, el "think tank" español sobre ciberguerra. ¿Cuándo y por qué nace?

- A finales de 2012, junto a 2 grandes amigos, Adolfo Hernandez (sin duda, uno de los mejores profesionales en materia de ciberseguridad que he conocido) y Guillem Colom (reconocido
experto internacional en materia de seguridad y defensa) ideé THIBER. Detectamos que en nuestro país la ciberseguridad no estaba en la agenda política y había un gran desconocimiento general, no solo por parte de las clase política y los principales dirigentes del país sino también de la inmensa mayoría de la ciudadanía. Teníamos claro que el objetivo a corto plazo de THIBER era la generación de un estado de opinión sobre la importancia de la seguridad y defensa del ciberespacio.  Pronto se unieron otros grandes profesionales como Chema García, Angel Vallejo, David Barrancos, Tomas Isasía o José Ramón Coz (son tantos que me dejo a casi todos) y empezamos nuestra labor. En la actualidad, THIBER es una iniciativa consolidada en continuo proceso de transformación.

- Acabamos pidiéndote una frase que quieras compartir con nuestros lectores.

- Aunque vivimos en un mundo digitalizado, hago mía la siguiente frase de Winston Churchill ( o al menos se le atribuye a él) : “Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores”.

Texto: Mercè Molist



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