miércoles, 17 de febrero de 2016

El pulso entre Apple y el gobierno EEUU se recrudece

Hoy la empresa norteamericana Apple ha subido al Valhalla de los más legendarios héroes de la ciudadanía cibernética después de negarse públicamente a obedecer las órdenes de un juez que la obliga a diseñar una puerta trasera para un iPhone. Hablaremos de ello, así como de un grave agujero descubierto en Linux, una foto que muestra la nueva modalidad de robo que se nos viene encima y un interesante reportaje sobre los algoritmos que deciden quién debe morir bajo el fuego de un dron.



Corre a la velocidad de la luz en las redes sociales la carta que Tim Cook ha escrito a sus clientes explicando su versión del caso: un juez les habría pedido que diseñen un nuevo sistema operativo para iPhone que evite que, a los diez intentos de poner una contraseña errónea, el dispositivo se autoformatee. De esta forma, ayudaría al FBI a crackear por fuerza bruta el iPhone de un asesino. Apple se niega, aduciendo que el FBI no usaría esta nueva herramienta sólo para este caso, sinó que se convertiría en su llave maestra para abrir muchos más iPhones. El pulso en Apple, y por extensión las grandes tecnológicas, y el gobierno de Estados Unidos por el cifrado en sus dispositivos hace meses, incluso años, que dura. Este es un episodio más, dramático donde los haya.

Fallo crítico en glibc

Vamos a la segunda gran noticia del día: el español Fermín J. Serna, a quien entrevistamos hace meses en nuestra sección dominical de entrevistas y que lidera un equipo de seguridad en Google, es el co-descubridor de un importante agujero en la librería GNU C (glibc), una parte clave de la mayoría de distribuciones de este sistema operativo. El fallo, crítico, permite que un atacante tome el control de cualquier ordenador con Linux, así como miles de aplicaciones y otros dispositivos que usen esta librería. Al anuncio del descubrimiento lo acompaña el parche correspondiente.

Robando con NFC

Seguimos con una foto que hemos visto en las redes sociales, concretamente en Twitter, que reproducimos como foto de nuestro post diario y que muestra en acción uno de los que preveemos más frecuentes robos del futuro, si no cambian las cosas: el sujeto lleva un teléfono con software de terminal de Punto de Venta (POS). Sólo tiene que acercarlo al resto de personas en el Metro, hasta dar con una que lleve una tarjeta de crédito con tecnología de pago a corta distancia NFC. Entonces, desde su propio teléfono cobra al otro por una cantidad menor a 20 o 30€, que no precisa autorización del propietario de la tarjeta.

Un algoritmo fatídico

Acabamos recomendando un texto para leer con tiempo: cómo el programa SKYNET de la NSA puede haber matado a miles de inocentes, por usar un algoritmo inadecuado. Este algoritmo sería quien diría a los drones a qué personas asesinar y, según los expertos que hablan en el reportaje, sería "una gran pamplina" y un coladero de falsos positivos que habría provocado miles de muertes incorrectas.


0 comentarios:

Publicar un comentario