miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cuidado con el móvil

El estudio de la semana

Imagina esta situación. Vas en transporte público al trabajo, echas mano al bolsillo para coger tu smartphone de última generación y, desagradable sorpresa, no está. Entonces te pones a buscar desesperadamente por la mochila, el abrigo, el suelo… Y miras estupefacto a los que te rodean, intentando encontrar algo de complicidad o que alguien te diga: “He visto al ladrón, es ese de ahí”. Pero nadie te devuelve la mirada. Entonces comprendes que te has quedado sin teléfono.

Empiezas a desesperarte… Has perdido todas tus fotos, te dejaste tus redes sociales abiertas, la aplicación del banco, tus emails personales y del trabajo. Por cierto, una pregunta importante: ¿lo tenías bloqueado con un PIN de seguridad? Si la respuesta es “Sí”, el disgusto es bastante menor. Denuncias el robo, haces un duplicado de la tarjeta y la anterior queda inutilizable. Pero esto que es tan obvio no lo es para 1 de cada 5 personas, que lo siguen dejando sin esa protección, sobre todo si es sólo de uso laboral.

A través de Help Net Security, hoy hemos conocido un estudio realizado por Keepsafe entre 1.000 estadounidenses sobre su comportamiento respecto a la seguridad de sus móviles. Mientras que estos blindan con recelo sus correos electrónicos, en lo que respecta al smartphone tienen una actitud mucho más relajada.  El 63% de los encuestados afirma que ha compartido su contraseña con alguien más.

Cuando se les pregunta si alguna vez han dejado su teléfono desbloqueado a un extraño, el 48% reconoce habérselo dejado a un desconocido en la calle para que le hiciera una foto y el 82% admitía haberlo recibido para lo mismo. ¿Y si en ese minuto en el que el individuo está enfocando o haciendo diferentes tomas, tarda más de la cuenta porque sabe cómo acceder a tu número secreto de una forma que tú desconoces y logra hackearte? Lo mismo que si sale corriendo y se lo lleva como alma que lleva el diablo. Al final tú eres el perjudicado.

Respecto al teléfono laboral, la mitad de los encuestados no piensa que tengan contenido privado guardado en su interior, a pesar de utilizarlo para enviar y recibir correos electrónicos de trabajo y usar aplicaciones de banca móvil, pago y compras. Pero seguramente a tu empresa no le va a hacer mucha gracia que eso no lo consideres tan importante como el tuyo personal.

Otra amenaza, más virtual que física, son las apps que te descargas de sitios de origen desconocido (que conste que también ocurre incluso cuando son de origen conocido, como de Google Play y Apple Store). ¿Por qué? Porque pueden ocultar virus, como el malware Gooligan, que roba los tokens de autenticación y puede acceder a tu Gmail, Google Docs y Google Drive para quitártelo todo.
 

Volvamos a la imagen de ti en el metro o el autobús, esta vez es de noche, vuelves a casa triste y cansado. Dejas el abrigo y las llaves en el recibidor, entras en el cuarto de estar y, ¡sorpresa! Con las prisas te habías dejado el móvil en el sofá. Menudo susto, ¿verdad? ¿A que a partir de ahora vas a ser más cuidadoso con tu móvil?

Fuente de la imagen: Free images

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