lunes, 23 de enero de 2017

Los sustos de la vida real no son como el cine

Hoy, hace un año...

¿Te suenan 'Expediente Warren', 'Ouija' y 'No respires'? Son solo tres de las películas de terror más taquilleras de 2016. Si te suenan es que eres un fanático del género y no dejas pasar ni una. Y puede que, hecho como estés a los sustos, tengas una facilidad pasmosa para afrontar situaciones que a todos los demás le causarían alguna alteración en su sistema nervioso. Estás de enhorabuena si además te dedicas a la ciberseguridad. Porque este es un circuito en el que vamos de susto en susto.
En nuestro habitual vistazo atrás de los lunes, vemos que el mes de enero de 2016 fue poco apto para cardíacos. Empezando por la caída a nivel mundial de Twitter, la red de microblogging por excelencia, y cuyo apagón es para muchos adictos a los 140 caracteres poco más o menos que el fin del mundo. No deja de tener su ironía que el trending topic del 20 de enero fuese #TwitterDown, porque durante el down fue técnicamente imposible tuitear nada. Así que nos da la pista: de eso fue de lo que todos los usuarios hablaron en cuanto se recuperó el servicio. La anécdota da para algo más que para un comentario jocoso, porque aquel día las acciones de la compañía bajaron nada menos que un 7%. Pocas bromas caben ante un apagón de este calibre, causado al parecer por un programa defectuoso subido a producción.

También por esas fechas, y si no fuera porque la inmensa mayoría de los usuarios ni se preocupan por estas cosas, se deberían haber colapsado los hospitales de medio mundo. Desde Perception Point se informaba de una gravísima vulnerabilidad en el kernel de Linux que afectaba a 2 de cada 3 dispositivos Android en todo el mundo. Alcance que se encargó de desmentir desde Google su responsable de seguridad Adrian Ludwig, aunque Google prometió un parche en menos de dos semanas para evitar cualquier incidencia al respecto.

Como en este terreno siempre es fácil que te salte un fanboy con aquello de "Apple no tiene virus", es recomendable no perder visión. Esa misma semana que saltaba la noticia del kernel de Linux, conocíamos también que la compañía de la manzana mordida había tardado, ¡nada menos que tres años!, en parchar una vulnerabilidad para la versión 9.2.1 de su sistema operativo móvil iOS. Así que si tu compañero de butaca en el cine de la ciberseguridad lleva camiseta de Cupertino, éstate pendiente de él, que se puede llevar un buen susto pensando que está a salvo de cualquier escena, "porque eso en el iPhone no pasa".

Si algo tienen en común todas las películas de miedo es la dinámica por la que se genera la tensión en el espectador: la música, la fotografía y el color predisponen al espectador a recibir una descarga de adrenalina. Algo así como generar "miedo al miedo". Pero el susto en la vida real tiene menos componentes dramáticos y más de situación absolutamente inesperada. Un proveedor de la compañía aérea Boeing vio en enero del año pasado como "volaban" 55 millones de dólares de su caja. Ni datos, ni contraseñas ni nada: solo dinero. Pero si alguien había sido capaz de robar tal cantidad, qué otras fechorías no pudo haber cometido. Da miedo solo de pensarlo.

Al cine se va a disfrutar. Aunque sea pasándolo mal, encogido, con la respiración entrecortada y las manos haciendo disimuladas cortinillas. En la vida real es mejor evitar cualquier susto. Nadie está a salvo de recibirlos, pero si te pillan con los deberes sin hacer (dobles autenticaciones, sentido común, uso responsable), y con la guardia baja, además del susto te queda la sensación de culpa, y en muchas ocasiones el daño económico, reputacional o de confianza. Y eso no se termina cuando sales del cine


Imagen: freeimages.com.

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