viernes, 24 de febrero de 2017

Juguetes del siglo XXI

Lo mejor de la semana en Ciberseguridad

Como a estas alturas ya sabrás, Nintendo ha sacado este año la primera consola híbrida de la historia, una videoconsola que se puede usar tanto en modo portátil como de sobremesa: algo así como la mezcla perfecta entre la Game Boy y la Super Nintendo. Otro gran hito de la empresa japonesa fue Wii, con la que se dio un giro al disfrute de los videojuegos y se potenció el entretenimiento en grupo. Y es que si echamos la vista atrás y comparamos los juguetes de nuestra infancia con los de ahora es inevitable echar de menos juguetes sin pilas y que se puedan compartir con los amigos en la calle. Los juguetes de hoy en día son completamente electrónicos y, en ocasiones, pueden provocar "brechas" que no se curan con mercromina. 



Lo peor de estos juguetes es que pueden acarrear peligros que a simple vista no se pueden detectar, como se puede hacer como un tornillo a punto de salirse. Este ha sido el caso de la muñeca Cayla, acusada de ciber-espionaje y capaz de abrir la puerta de tu casa, tal y como demuestra un video publicado por la BBC. ¿El truco? Un micrófono y una conexión bluetooth que transmite los datos de forma inadvertida. Tal es el revuelo que se ha formado que la Agencia Federal de Redes alemana ha decidido prohibir la venta de esta muñeca, ya que podía ser una amenaza para la esfera privada. Esta no es una medida aislada, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios de España) en diciembre ya advirtió de los graves fallos de seguridad de esta "inofensiva" muñeca.


Además de las muñecas, uno de los entretenimientos de nuestra infancia eran los juegos de mesa. Con el Monopoli jugábamos a hacernos ricos, pero si la suerte no estaba de nuestra parte teníamos que esperar turno en la temida casilla de la cárcel. Esto es lo que le ha pasado, literalmente, a un hombre de Florida que ha sido condenado a cuatro años de prisión por realizar campañas de spam. La empresa que dirigía estaba especializada en envío masivo de email para promoción de los negocios de sus clientes y gracias a robar muchas de estas cuentas e infectarlas con spam llegó a ganar más de un millón de dolares.

Un juguete que en los últimos años ha pisado fuerte también ha sido titular esta semana: los drones. Unos ingenieros de la Universidad Ben- Gurion de Israel crearon un dron capaz de extraer los datos de un ordenador a través del parpadeo de los LED de su disco duro, como un código morse. Es verdad que para que el experimento funcione hace falta un 'compinche' que instale un malware en el ordenador para que manipule el parpadeo del LED y así enviar el código a los ciberdelincuentes, pero a partir de ahora deberíamos tapar algo más que la webcam para evitar sorpresas.

Que el experimento del dron haya salido de una Universidad de Israel no es casualidad, y es que la segunda mayor ciudad del país se ha convertido en la capital de la ciberseguridad. Tel Aviv y en conjunto todo Israel, acumula decenas de empresas consolidadas en el sector y cientos de start ups, sumando unas 500 en total. Este éxito se puede deber a que un buen número de los principales fundadores de empresas israelíes de ciberseguridad surgieron de las Fuerzas de Defensa del país. En concreto, uno de sus grupos, Unidad 8200, fue una legendaria rama de espionaje de alta tecnología que también se ha convertido en una incubadora de nuevos profesionales.

Para terminar con este repaso de la semana, no podemos dejar fuera una noticia que pone un poco de luz al final del túnel en cuestión de ciberseguridad. Google ha anunciado una nueva función de G Suite por la que podría obligar a los usuarios a acceder a su cuenta por medio de una clave de seguridad física , formato USB. Es un dispositivo de bajo coste que podría solucionar muchos problemas de robos de cuentas. A la clásica introducción de usuario y contraseña, se le sumaría la introducción del USB para un proceso aún más seguro, a prueba de robos. Una unión perfecta entre lo digital y lo analógico.

                                                                                                                          Fotografía: pixabay.com

0 comentarios:

Publicar un comentario