lunes, 13 de febrero de 2017

Salud y ciberseguridad de la mano

Hoy, hace un año...

La ciencia y la tecnología cada vez van más de la mano y son varios los casos de ciberataques a centros sanitarios en los últimos meses. Los lugares más seguros por la parte sanitaria deberían ser también los tecnológicamente más seguros, pero no siempre ambas cosas van de la mano. En ocasiones son los propios profesionales sanitarios los que llevan a cabo acciones poco seguras, como bajar el volumen de la alarma hasta niveles inaudibles o incluso desactivarlas, causando un potencial peligro para el paciente.






Como cada lunes, nos metemos en la máquina del tiempo y retrocedemos un año, para tomar perspectiva y ver cómo hemos evolucionado en la ciencia y la salud en cuestiones de ciberseguridad. Hubo un caso muy destacado sobre el tema: un importante descubrimiento basado en el estudio del genoma de un ancestro africano que perdió fuelle al saberse que se debió a un fallo de software. 
Los autores de la investigación aparecida en "Science Paper", que afirmaba haber encontrado rastros de genes de granjeros del Medio Oriente en ancestros del oeste y centro de África, tuvieron que retractarse. Un error de incompatibilidad entre dos paquetes de software provocó que algunas variantes genéticas fuesen borradas del análisis y las conclusiones fuesen erróneas. Un ejemplo de que los errores de software pueden tener grandes calados para la historia y cultura humanas.

Aunque hace un año también se hablaba del robo de un coche, en Baltimore. A los ladrones, unos chavales, no se les ocurrió nada más que sincronizar sus teléfonos via Bluetooth con el equipo musical del coche. Cuando acabaron la gasolina, dejaron el coche abandonado pero los teléfonos quedaron memorizados. Uno de ellos coincidía con el nombre de una cuenta en Instagram. 

Otra gran noticias que destacamos fue la presentación del Informe Mundial sobre Productos de Cifrado, obra de los investigadores Bruce Schneier, Kathleen Seidel y Saranya Vijayakumar. Analizaron 865 productos de hardware y software de 55 países y concluyeron que las puertas traseras en productos de cifrado no servían para nada.

Otro proyecto que prometía mucho pero se quedo en poco fue la iniciativa de Lauren Weinstein. El conocido experto en tecnología y activista norteamericano lanzó la primera piedra: denunció que los certificados de Let's Encrypt caducaban a los 90 días"Aunque aseguran que se renuevan automáticamente, esto no es así en todos los sistemas, y algunos no pueden actualizarse manualmente con tanta frecuencia, especialmente si son muchas máquinas". Además, dijo, "cuando expira el certificado el aviso es exagerado". Volvemos a recomendaros leer la discusión que generó en su momento.

Como hemos visto muchos de los problemas o noticias del pasado no han cambiado mucho pero hay que seguir con las investigaciones para no dejar que casos que afecten a nuestra salud se repitan, al menos si son claramente evitables.
Imagen: pixabay.com

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