miércoles, 31 de mayo de 2017

Sucumbir a la cultura del miedo

El estudio de la semana

La “cultura del miedo” es un término joven y relativamente nuevo que está estrechamente ligado a los medios de comunicación de masas. Se refiere a los cambios de actitud, comportamientos o relaciones de las personas influidas por el miedo. Dicho término se encuentra vinculado a los medios de comunicación debido a que gracias a la información (o en muchos casos, desinformación) se puede incrementar o hacer desaparecer los temores de la gente a la que nos dirigimos. Esta forma de manipulación es una de las más peligrosas, ya que puede generar conductas impropias de cada individuo. 

Por eso mismo el ransomware es una de las principales armas de los cibercriminales en la red. Se aprovechan de nuestra desinformación y nuestro miedo para que paguemos el rescate incluso cuando sabemos que no debemos hacerlo. Y esto ocurre más de lo que pensamos de acuerdo con la última encuesta realizada por Carbon Black. 

Tras el ataque de WannaCry, todo el mundo está en alerta. Y no es de extrañar, puesto que gracias a este ataque más de la mitad de los estadounidenses (57%) conocen cómo funciona un ransomware. Por un lado, el alto porcentaje es alarmante, ya que el ransomware existe desde 2005 y resulta difícil no haber oído hablar de este tipo de amenaza. Por otro lado, esto significa que un número considerable de personas nunca habían sido atacadas con ransomware antes.

Un punto clave de este tipo de incidentes es la pérdida de confianza de los clientes en las empresas. ¿Los consumidores considerarían abandonar un negocio que ha sido atacada por ransomware? El 72% de los encuestados consideraría dejar su institución financiera en tal caso. En cuanto a los proveedores de atención médica y minoristas, los porcentajes se sitúan en el 68% y el 70% respectivamente.  De acuerdo con el estudio: “unir estos datos a lo que los consumidores consideran su información personal más valiosa es un ejercicio interesante”.

Por otro lado, otra de las preguntas claves de la encuesta fue si los encuestados estarían dispuestos a pagar para recuperar sus datos privados. Algo más de la mitad de los usuarios afirma que pagaría para liberar sus datos si su ordenador fuese infectado con malware. De estos,  el 12% pagaría 500 $ o más, el 29% estaría dispuesto a pagar entre 100 y 500 $ mientras que el 59% restante solo pagaría menos de 100 $ para tener sus datos de vuelta. 

Así pues, la información financiera encabeza la lista de datos más valorados (pero apenas un poco por encima de las fotos de la familia), mientras que los registros médicos quedan muy por debajo, con el 5%. De hecho, están en la misma posición  junto a los datos del teléfono (mensajes, contactos, aplicaciones, etc.) .  En la categoría de “otros” los encuestados se preocupaban por sus datos de juego, su música, sus textos personales y su número de la seguridad social.

Por último, la compañía además preguntó a los encuestados que quién era el responsable de mantener sus datos a salvo. La mayoría de los usuarios consideraron que la responsable de salvaguardar sus datos eran las compañías que los almacenan, seguido por las compañías de ciberseguridad y tras éstas los proveedores de software. En último lugar, encontraríamos a las organizaciones gubernamentales. 

El desconocimiento es uno de los principales aliados de la cultura del miedo. Y en el desconocimiento perdemos todos: algunos pagan (quieran o no), otros pueden perder a sus clientes y unos terceros, los malos de verdad, se llevan la fama además de cardar la lana. No les dejemos ganar con tanta facilidad. Al menos informémonos y, sobre todo, informemos siempre que podamos a cuantos nos rodean. Para luchar hay que leer, y procurar no dejarse dominar por ese aliado del desconocimiento que es la cultura del miedo.

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