lunes, 5 de junio de 2017

La sensación de dejà vu

Hoy, hace un año...

¿Conoces esa sensación cuando entras a un sitio y de repente sientes que ya habías estado allí antes?  Da igual que sepas a ciencia cierta que nunca has pisado ese sitio, una parte dentro de ti está convencida de que ya has vivido ese momento.  A esto es a lo que llamamos dejà vu. Algunos teóricos piensan que está relacionado con los sueños, otros con la parapsicología, mientras que las ciencias lo achacan a una anomalía en la memoria, concretamente en el solapamiento entre la memoria a corto y a largo plazo. 

En el mundo de la ciberseguridad la sensación de dejà vu nos envuelve una y otra vez. Da igual que luchemos contra todo tipo de malware, cibercriminales, etc. Nos encontramos en el presente muchas situaciones exactas al pasado, reviviendo la misma situación. Hoy en nuestro regreso al pasado tenemos un ejemplo perfecto de este efecto. 

Vale que WannaCry ha hecho visible para el mundo más “neófito” lo que es un ransomware y cómo actúa, pero eso no significa que en el pasado no fuese ya una de nuestras principales preocupaciones. Hace un año descubríamos que el uso de ransomware había aumentado un 700% en tan solo tres meses. Sin embargo, ese no era el único dato alarmante, ya que según este estudio ya existían hasta 124 tipos diferentes de familas.

Una variante de ransomware es Cerber. Este tipo de malware infecta  el sistema de sus víctimas y guarda todos sus datos cual rehén hasta que se pague una cantidad de dinero específica. Pues bien, hace un año descubríamos que esta amenaza aumentaba de forma vertiginosa sus intentos de infección día tras día. El problema es que resultaba muy difícil detenerlo puesto que mutaba cada 15 segundos, convirtiéndose en todo un peligro.

Pero igual que pasa en el presente, el ransomware no es la única amenaza que encontramos en la red. También hay otros peligros que acechan para aprovecharse de nuestros descuidos. Para muestra, el asalto a las cuentas del proveedor de acceso remoto TeamViewers. El servicio, usado en empresas grandes y medianas  para compartir y controlar escritorios, reuniones en línea, videoconferencias y transferencia de archivos entre ordenadores, habría sido utilizado por criminales para drenar PayPal y sus cuentas bancarias.

Y sin dejar de lado los robos de credenciales pasamos el protagonismo a Mark Zuckerberg, que hace un año sufrió el robo de sus credenciales para Twitter y Pinterest a manos del grupo OurMine. Lo curioso es que este grupo escribió varios tweets en el muro de la víctima, anunciando que la contraseña para ambas redes era “dadada”. Esto nunca llego a ser desmentido por el fundador de Facebook.

La sensación de dejà vu es una anomalía de la memoria (porque no, nosotros no creemos en fantasmas por ahora) que en el mundo de la ciberseguridad pasa a ser real. Los nuevos ataques de malware recuerdan a los antiguos, en muchas ocasiones porque no nos aseguramos de erradicar los errores del pasado. Así que si no quieres sentirte un poco confuso, mejor informarse y que los fantasmas del pasado no te atormenten. 

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