miércoles, 7 de junio de 2017

Los protagonistas de la Guerra Fría

El estudio de la semana

La Guerra Fría se refiere al conflicto político entre el llamado bloque occidental, capitaneado por Estados Unidos y países de índole capitalista; y el bloque oriental, encabezado por la Unión Soviética y otras naciones comunistas. Su origen tuvo lugar tras el final de la Segunda Guerra Mundial (1945) y terminó con la caída del bloque comunista tras el intento de golpe de estado de la URSS. Dicho nombre hace referencia a que durante todos estos años no hubo un conflicto armado directo entre ambos bandos, aunque hubo pequeñas representaciones como la guerra de Vietnam o Afganistan. 

Fue una guerra de informaciones, en la que los mayores protagonistas eran los espías que se encontraban en el territorio enemigo. Su función era la de recabar información para poder anticiparse a cualquier tipo de acción beligerante por parte del enemigo Los espías eran los ojos y los oídos de los bloques políticos, aportando a sus mandos datos cruciales que les ofreciesen una posición de ventaja sobre sus enemigos. En el mundo de la ciberseguridad, vivimos en una constante Guerra Fría donde también tenemos el enemigo en casa. En este caso, esos espías están representados en muchas ocasiones por el Internet de las Cosas. 

De acuerdo con la investigación realizada por Altman Vilandrie & Company, casi la mitad de las firmas estadounidenses que usan la red del Internet de las cosas (IoT) han sido afectadas por una reciente violación de seguridad, lo que puede suponer un 13% de los ingresos anuales de una pequeñas empresa.

La encuesta realizada a aproximadamente 400 jefes de informática de 19 industrias muestra que el 48% de las empresas han experimentado al menos una brecha de seguridad relacionada con el IoT. El estudio revela la preocupante exposición financiera de la seguridad en el IoT, con pérdidas para empresas de todo tipo de tamaños: el coste de los ataques representó el 13,4% de los ingresos totales de empresas con ingresos menores a 5 millones de dólares y decenas de millones de dólares para las empresas más grandes. Así pues, aquellas empresas con más de 2.000 millones de ingresos anuales cifran el coste potencial en más de 20 millones.

“Mientras la ciberseguridad tradicional ha atraído la atención del país, la seguridad en el IoT ha estado en un segundo plano, incluso para algunas empresas que tienen mucho que perder a través de este tipo de violaciones” expone el director de Altman Vilandrie & Company, Stefan Bewley. “Los ataques de IoT exponen a las empresas a la pérdida de datos y servicios y pueden hacer que los dispositivos conectados sean peligrosos para los clientes, empleados y el público general. Las vulnerabilidades potenciales para las empresas de todos los tamaños seguirán creciendo a medida que los dispositivos sean más dependientes de Internet”.

Según los datos recopilados, una buena preparación ayuda a evitar estas vulneraciones: las empresas que no han experimentado una incursión de seguridad han invertido un 65% más en seguridad que aquellos que han sido atacados. La encuesta también muestra que los responsables de la toma de decisiones informáticas a menudo eligen soluciones de seguridad IoT basadas en la reputación del proveedor y la calidad del producto por encima del coste como principal factor de decisión.

Es fundamental que los proveedores de seguridad construyan una marca y una reputación sólidas en el espacio de seguridad del IoT. Hay muchos proveedores que desarrollan soluciones innovadoras, pero cuando se trata de decisiones de compra, los compradores están buscando una marca y un producto de confianza” dice Ryan Dean, también director de Altman Vilandrie & Company. “El precio es la principal preocupación secundaria que los compradores tienden a evaluar después de haber reducido sus opciones a unas pocas soluciones de seguridad fuertes”.
Además, el estudio también extrae otros datos interesantes:
  • El 68% de los encuestados entiende la seguridad en IoT como una categoría diferente, pero sólo el 43% tiene un presupuesto independiente. 
  • A pesar de que las diferentes unidades de negocio pueden tener necesidades diferentes, 3 de cada cuatro empresas centralizan las decisiones de  seguridad en IoT para toda la organización.
  • Después de “evitar la pérdida de control sobre dispositivos IoT”, las preocupaciones tradicionales de seguridad cibernética como “prevenir las infracciones de la información del cliente” y “prevenir las infracciones de los datos de la empresa” se clasifican como las siguientes razones más importantes para adoptar la seguridad IoT. 

El Internet de las cosas llegó a nuestras vidas para facilitarnos el día a día. Sin embargo, puede ser el espía perfecto para que los cibercriminales se introduzcan en nuestras vidas (ya sean laborales o personales) y se hagan con nuestros datos. Una forma de espionaje que recuerda mucho a las tramas de conspiración de la Guerra Fría. Por tanto, antes de dejar entrar en tu casa a cualquier dispositivo IoT, realiza primero un buen interrogatorio. 

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