jueves, 6 de julio de 2017

La fiebre del oro

El estudio de la semana

Cuando hablamos de la “fiebre del oro”, nos referimos a la migración masiva que tuvo lugar en Estados Unidos a mediados del siglo XIX y que duró casi un siglo entero. Dicha migración tuvo su causa en el descubrimiento de varias minas de oro a lo largo del territorio americano. México, California, los Apalaches, Nevada… Este éxodo estuvo motivado por el sueño de muchos norteamericanos de mejorar su calidad de vida y su enriquecimiento.  Desgraciadamente, de todos los que se dedicaron a la minería, solo unos pocos consiguieron hacer fortuna.

Desde entonces, una gran parte de la población padece esta fiebre del oro que les empuja a encontrar negocios con los que hacer una fortuna. Hoy en nuestro estudio de la semana comprobamos que ya hemos encontrado el último filón de oro del momento: la infraestructura en la nube.  

Según los datos recopilados por IDC, los ingresos por ventas de productos de infraestructura (servidor, almacenamiento y conmutación Ethernet) para la nube, incluyendo nube pública y privada, crecieron un 14,9% en el primer trimestre de 2017 llegando a los 8.000 millones. Con estos datos, las ventas en infraestructura de la nube ascienden a un 38% del gasto global en informática durante el primer cuarto de 2017, un incremento de casi una tercera parte respecto al año pasado.

Los ingresos procedentes de la venta de infraestructura a la nube privada creció un 6 % (3.100 millones de dólares) y un 21,7% (4.800 millones de dólares) en la nube pública. Estos datos resultan más llamativos al compararlos con los ingresos de infraestructura tradicional (aquello que no tiene que ver con la nube), que disminuyeron un 8% durante el primer trimestre del año.

El incremento de la infraestructura en la nube privada está liderado por la conmutación Ethernet con un crecimiento del 15% anual, seguido del almacenamiento (excluyendo el doble conteo de servidores) con un 10% y los servidores con un 2,1%. En cuanto a la nube pública comprobamos que a la cabeza está el almacenamiento con un incremento de casi el 50%, seguido de la conmutación Ethernet  con un 22% y los servidores con un 8,7%.

“Después de un débil rendimiento durante 2016, las compras de almacenamiento para entornos en la nube experimentaron un aumento durante el primer trimestre, impulsando el crecimiento global del segmento” expone Natalya Yezhkova, directora de investigación de Enterprise Storage en IDC. “En general, el primer trimestre marcó un fuerte comienzo del año para el mercado de infraestructura en la nube. Con una dinámica positiva en la actividad de compra por los hipercalores en todos los segmentos tecnológicos esperamos un año fuerte para el segmento de la nube pública. Además, como los usuarios finales continúen aprovechando los beneficios de las infraestructuras de nube privadas, el gasto de estos segmentos también se expandirá”.

Desde una perspectiva regional, los ingresos de la infraestructura de la nube han crecido más rápido en Canadá con un 59% más que en el primer trimestre de 2017, seguido de Japón con un 15,3%, Estados Unidos con un 15,1%, Oriente Medio y África con un 13,2%, Europa Occidental con un 8,9%, América Latina con un 7,8% y Europa Central y del Este 7,2%.

Como comprobamos, el servicio de infraestructura en la nube es un negocio al alza que en los próximos años se va a convertir en una mina de oro para sus productores. Sin embargo, aunque tenemos filón para rato, al igual que pasó con las excavaciones de oro estas inversiones también se pueden agotar y quedar desfasadas, por lo que hay que analizar siempre los pros y contras de este tipo de servicios. 

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