lunes, 28 de agosto de 2017

Nuevas formas de terror

La entrevista de la semana

La semana pasada recogíamos una serie de entrevistas que abordaban el tema del ciberterrorismo y las consecuencias y problemas que puede causar en la actualidad. El día a día viene plagado de todo tipo de episodios de terror psicológico utilizando las plataformas online, y de una sociedad cada vez más movilizada. Por ejemplo, una amenaza directa en formato de vídeo suele venir acompañada de una fuerte respuesta en las redes sociales ante ciertas declaraciones, ironizando el comunicado. Una forma de dejar claro que las intimidaciones del Estado Islámico, o de la franquicia de turno del terror hegemónico, no siempre logran su intención: amedrentar a la población.

Responder a las amenazas o no hacerlo es un debate que le viene grande a este Centro, pero sí hay que ser consciente del peligro. A riesgo de parecer repetitivos con respecto a la semana pasada, hoy es necesario recoger la entrevista que el pasado viernes recogía 'International Policy Digest' a Daniel Wagner, autor del libro ‘Virtual Terror’ y fundador de Country Risk Solutions.

¿Por qué es necesario este libro? En palabras de Wagner: “Recopilé algo de literatura sobre ciberseguridad y sentí que mucho de lo que había leído estaba basado en la definición convencional de terrorismo. El mundo digital ha cambiado todo eso. He elaborado una nueva definición de ciberterrorismo (Terrorismo Virtual) y he puesto mis pensamientos en escribir un libro que eduque a la gente sobre en qué consiste el fenómeno. Mi opinión es que la mejor forma de combatirlo es ayudar al máximo de personas posibles a entender qué es, cuáles son algunos de los retos a los que nos enfrentamos y qué podemos hacer al respecto. Los temas que abarco van desde gobiernos y sector privado a los drones, redes sociales y las implicaciones psicológicas del terrorismo”.

En cuanto a los ciberataques de terror dirigidos a infraestructuras civiles, Wagner avisa: “Como se muestra en el libro, la profesión médica aguanta una porción muy significativa de los ataques. Los servicios de información personal de los pacientes se convierten en un entorno muy jugoso para los atacantes. Los hospitales ya han sido sujetos de numerosos ataques de ransomware, y a menudo pagan el rescate porque las infraestructuras críticas necesitan funcionar y los servicios de soporte vital han sido amenazados o forzados a parar su funcionamiento.  Es una realidad que cada vez más infraestructuras civiles se convertirán en el objetivo de los ciberataques. La pregunta sería entonces, ¿existe algún tipo de infraestructura que esté segura frente a los ciberataques?”.

Cuando preguntan a Wagner sobre el peligro que corren servicios de pago electrónico como PayPal o divisas como el Bitcoin, lo tiene claro: “Los servicios financieros son además, aunque no pillará a nadie por sorpresa, el objetivo frecuente de los ciberataques, a pesar de los miles de millones de dólares que los bancos del mundo están gastando en lograr una ciber-resilencia. Si los cibercriminales más sofisticados apuntan a un sistema de pago online o a una criptomoneda, podrán hackearlos. Dada la cantidad de dinero en juego, hay pocas razones para creer que no se convertirán en un objetivo futuro. Se ha estimado que el Cibercrimen es ya más grande que el comercio de droga, que en sí mismo ya es un negocio de varios billones de dólares. Eso significa que los cibercriminales han robado a día de hoy cientos de millones de dólares en el sector”.

En su libro, Daniel Wagner habla sobre las responsabilidades legales de las compañías cuyo software ha sido hackeado. En cuanto a esta cuestión, el autor aclara: “Mi opinión es que obliga a los desarrolladores a asumir una mayor responsabilidad cuando las cosas van mal con sus productos. Si están haciendo bien su trabajo, la probabilidad de ser atacado se reduce considerablemente. Dicho esto, no pueden ser considerados responsables de cada caso de piratería o de defectos que no se conocían cuando se produjeron”.

Cuando se le pregunta sobre IA, Daniel responde: “Aunque no creo que haga que el trabajo desaparezca, sí creo que la IA hará que los seres humanos sean menos esenciales a la hora de realizar las tareas. Cualquier cosa vinculada a internet puede ser hackeada,  por lo que si la IA se vuelve más prominente, las posibilidades de tales hacks tendrían consecuencias aterradoras”.

En cuanto a los beneficios de las VPN, Wagner pone de ejemplo a China: “Millones de ciudadanos chinos han evadido por años el Gran Firewall usando una VPN. Los usuarios pueden beneficiarse del uso de una VPN para eludir la censura gubernamental o conectarse a servidores proxy con el propósito de proteger la identidad personal y la ubicación. Sin embargo, algunos sitios de Internet bloquean el acceso a la tecnología VPN conocida”.

El mundo, tanto el real como el de la red, es una evolución constante. Nuevas formas de facilitar la vida, pero también de complicarla y de aterrorizar. Por eso, libros como el de Daniel Wagner se hacen necesarios, para poder entender mejor el entorno y hacerle frente de manera eficaz. 

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