viernes, 27 de octubre de 2017

Nunca duerme

Muchas monedas han sido utilizadas a lo largo de la historia, entre las más populares se encuentra el oro, la plata, el trigo, tabaco, sal, cacao y muchas otras. Pero la moneda, tal y como la conocemos hoy en día, surgió de la necesidad de un elemento que fuera generalmente aceptado en los procesos de intercambio. Era importante que fuera divisible, para permitir intercambios pequeños, y que resultara fácil de almacenar y trasladar. 


Hoy hablamos de una nueva moneda: la criptomoneda, ese gran desconocido. Para algunos la criptomoneda llegó y, de un día para otro, todo el mundo habla de ella, de su implantación en las empresas y de su importancia para las futuras transacciones. Bitcoin, la más conocida de las criptodivisas, nació en 2009 y, aunque parezca muy lejano, su historia es reciente y desde el momento de su creación no ha parado de crecer. Durante esta semana, las criptomonedas han dado mucho que hablar y es que aunque tardías, vienen pisando fuerte.  

No hay nada malo en usar el ordenador de un usuario para minar criptomoneda pero hacerlo sin su consentimiento, está bastante feo.  La primera noticia de la semana no se hizo esperar, descubriendo que una extensión de Google Chrome estaba minando Monero, un tipo de criptomoneda, gracias al tráfico de la web. Esto estaba ocurriendo sin el conocimiento de los usuarios y usando Coinhive, un código Javascript que permite a la web minar criptomoneda usando los recursos de los visitantes de la web. ¿Sacando provecho de tu tráfico sin avisar? Que grosería.

A lo largo de la semana Coinhive volvió a aparecer en los titulares. Fue hackeado y reemplazado en miles de webs por una versión maliciosa. Esto permitió durante 6 horas que el criminal que hackeó el código recibiera las criptomonedas minadas, en lugar de las webs donde el código estaba instalado. Este tipo de incidencias con la criptomoneda no ayuda a ganarse la confianza de los usuarios más suspicaces. Coinhive, un consejo: guárdate de una mala crítica, que cuando alzas el vuelo no se necesita más que un pequeño soplo para ser derribado.    

Y es que en cuestión de meses el tema de la criptomoneda ha pasado de ser algo utópico y futurista a ser algo real a lo que se están uniendo muchas webs. Es por eso que debemos saber de lo que hablamos. A mediados de semana descubrimos este artículo que nos muestra los incidentes que han aparecido con Monero y otro tipo de criptodivisas y cuál es el futuro que se espera a tomo este asunto. Si viene para quedarse, mejor estar preparado.  

Pero el asunto de las criptomonedas, aunque en pleno auge, sigue cambiando y evolucionando. De la mano de uno de los desarrolladores del bitcoin, dentro de nada hará su aparición Metronome, una nueva criptodivisa. Una vez lanzada bitcoin, Jeff Garzik fue consciente de sus carencias y decidió emprender su propio camino.  Ahora, quiere destronar al grande de bitcoin con su propia moneda, el Metronome. Las segundas partes nunca fueron buenas ¿o sí?

Las monedas se adaptan a su sociedad, haciendo las transacciones más prácticas y sencillas. Ni que decir tiene que nos ahorraríamos el peso de la cartera, pero ¿nos traerán estas nuevas divisas otros quebraderos de cabeza? Sea como sea, habrá que adaptarse, a fin de cuentas, si las generaciones del trueque se adaptaron, nosotros no vamos a ser menos.   

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