miércoles, 8 de noviembre de 2017

¿Gasolina o batería?

Cuando escuchamos la palabra "híbrido", es inevitable traer a colación vehículos de última generación, de aspecto futurista y procedentes de una empresa consciente del medio ambiente. Pero nada más lejos de la realidad, el que se considera el primer híbrido de la historia data de 1896. Es Armstrong Phaeton construido por Armstrong Company para Roger Mechanical Carriage Company. Consiste en un sistema híbrido que consiste en un motor de gasolina de dos cilindros de 6.5 litros y una dínamo conectada a una batería. Es una lástima que, a fines del siglo XIX, no apreciaran el pensamiento visionario de este vehículo.


En los últimos años, el término "híbrido" ha llegado al sector de ciberseguridad, aunque esta vez vinculado al concepto de nube. Esta semana recibimos esta encuesta internacional realizada por AlgoSec, un especialista en gestión de políticas de red, con 450 profesionales de seguridad y trabajo en red que muestran los desafíos en términos de estrategias basadas en la nube híbrida y sus temores sobre seguridad cibernética. Entre los principales temores por parte de los encuestados se encuentran los ciberataques, las brechas de seguridad y la forma en que manejan sus procesos de visibilidad y administración de seguridad. Pero, ¿cómo consideran las empresas enfrentar estos temores?

En primer lugar, debemos ser claros sobre lo que queremos decir cuando hablamos de la nube híbrida. Este término se refiere a un entorno de computación en la nube que utiliza una combinación de servicios de nube pública de terceros y servicios de nube privada, con orquestación entre ambas plataformas. La nube híbrida tiene ventajas innegables, es una revolución en términos de métodos de trabajo, pero también tiene sus inconvenientes.

La necesidad de encontrar soluciones es real, es necesario encontrar la manera de gestionar y automatizar los procesos de seguridad a través de la nube híbrida. Según los resultados de este estudio, uno de los mayores retos para los profesionales de la seguridad es la falta de visibilidad y la inconsistencia a la hora de gestionar las políticas de seguridad. Es cierto que, a la vez que supone un avance para las estrategias de la empresa, la gestión de nubes privadas y públicas complica aún más el panorama de continuo cambio que se desarrolla en el sector de la ciberseguridad. 

Al haber una convivencia entre los distintos tipos de nubes se dan casos de problemas eventuales a la hora de realizar la migración de aplicaciones y documentos entre una y otra. El 44% de los encuestados aseguran haber tenido problemas a la hora de gestionar las migraciones de las políticas de seguridad. Además, uno de cada 3 se enfrentó al problema del error en el funcionamiento de sus aplicaciones una vez realizada la migración. Y es que, una falta de formación en este campo puede suponer una continua inseguridad en el camino hacia la incorporación de la nube híbrida en las estrategias las empresas.

Otra de las conclusiones que se pueden extraer de esta encuesta es que la automatización es una de las soluciones a la hora de abordar los problemas acerca de la nube hibrida.  Los motivos principales para la implantación de servicios de automatización según los encuestados son la rapidez y eficacia con los que se realiza la implementación de los cambios de seguridad y la agilidad a la hora de realizar las migraciones. Además la automatización ofrece informes de auditoría, ayuda a la hora de la aplicación del cumplimiento  y supone un refuerzo cuando se trata de superar las limitaciones de la falta de profesionales en el sector. 

Esta encuesta muestra una realidad: muchas de las empresas están basando sus estrategias de transformación en un mayor uso de la nube pública, y aquellas que no lo han hecho ya están pensando en aumentar su uso en los próximos de 12 a 18 meses.  Joanne Godfrey, directora de comunicaciones de AlgoSec, tiene claro cuáles son las soluciones para estas nuevas dificultades: “A medida que las empresas incrementan su desarrollo en la nube pública y comienzan a realizar migraciones, es esencial que tengan una visibilidad total, junto a la posibilidad de gestionar sus políticas de seguridad de manera automática.” 

Las soluciones para que las empresas tengan la capacidad de protegerse y puedan extraer todos los beneficios del uso de la nube híbrida están sobre la mesa, ahora solo queda llevar a cabo las medidas pertinentes para ponerlas en uso. Y, para evitar cometer los mismos errores que en el siglo XIX con el Armstrong Phaeton, debemos saber ver más allá de los inconvenientes para saber cómo extraer todos los beneficios de la nube híbrida.

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