miércoles, 22 de noviembre de 2017

La nueva revolución

Muchas son las ventajas de las máquinas: aumentan la producción, otorgan mayor nivel de precisión, se disminuyen las pérdidas de materias primas… pero a pesar de poder enumerar muchas de ellas, no todo fueron beneficios cuando las máquinas llegaron para quedarse y comenzó la revolución industrial. Durante décadas los trabajadores disfrutaron poco de los beneficios de este aumento de productividad y no fue hasta pasado un tiempo cuando los beneficios comenzaron a repartirse más ampliamente. 


A día de hoy, en pleno siglo XXI, no estamos sufriendo una revolución industrial… ¿o sí? La Inteligencia Artificial ha traído muchos beneficios al sector tecnológico, industrial, sanitario o educacional. Esta tendencia va en auge y  prueba de ello son los resultados de la encuesta realizada por Deloitte a líderes digitales en Reino Unido de 561 organizaciones diferentes. Según este estudio, el 85% de los ejecutivos senior planean invertir en Inteligencia Artificial (IA) y en Internet of Thing (IoT).

Estos resultados provienen de la primera edición de un nuevo informe realizado por Deloitte, el Digital Disruption Index. Este informe será realizado de manera regular y su objetivo es estudiar la inversión en tecnologías digitales por parte de las empresas. Además esto permitirá crear una imagen detallada del impacto de esta inversión en los organismos comerciales y del sector público más grandes e influyentes. 

Más de la mitad de los encuestados esperan invertir más de £10 millones en tecnologías digitales para 2020. Estos datos se desglosan en distintas tecnologías, por ejemplo el 73% dice que invertirá en robótica mientras que el 63% apuesta por la realidad aumentada y virtual. Mientras que algo más de la mitad prefiere invertir en biometría (como voz y reconocimiento de dedos), el 62% eligen los dispositivos portátiles para realizar su inversión. El blockchain también tiene muchos ojos puestos en él con casi la mitad de los encuestados apostando por esta tecnología para realizar sus inversiones en un futuro.

A pesar de tener tanta fe en el futuro y sus inversiones solo 1 de cada 11 de los ejecutivos encuestados tienen la creencia que las empresas de Reino Unido son líderes mundiales en la exploración e implementación de tecnologías digitales y formas de trabajo actualmente. Por lo tanto, su esperanza en el crecimiento durante estos próximos 2 años es bastante alta

Con independencia de que en este momento la inversión en Inteligencia Artificial sea bastante modesta, ya que solo el 22% ha invertido en ella, los ejecutivos encuestados creen que será la tecnología digital que más impacto tendrá en sus empresas en un futuro. De los que actualmente han invertido, solo un tercio espera gastar más de 1 millón de libras en 2017. Esto invitar a pensar que las empresas a día de hoy están probando con pilotos, en lugar de implementaciones a gran escala.

Pero más allá de lo que muchos puedan pensar, la Inteligencia Artificial no se usará para reemplazar la actividad humana: poco menos de la mitad espera que su fuerza de trabajo se reduzca a medida que adoptan la IA. 1 de cada 3 de los encuestados cree que la Inteligencia Artificial se utilizará para aumentar la experiencia y mejorar la toma de decisiones humanas, lo cual, a pesar de no reducir la carga de trabajo, supondría una gran mejora en el día a día de las empresas.

Estudiando todos estos resultados en contexto, bien se puede decir que la Inteligencia Artificial formará parte de la realidad diaria de las empresas más tarde o más temprano, aunque también es importante tener en cuenta el panorama actual en términos de escasez de habilidades técnicas. Esta es una preocupación que se ve reflejada en la encuesta, solo el 20% de los lideres creen que haya suficientes graduados incorporados al mercado laboral con las habilidades digitales y la experiencia necesaria para hacer frente a estos cambios. A pesar de que la estrategia digital está clara, más de la mitad de los encuestados opinan que el desarrollo profesional de sus empresas no podrá soportar su estrategia digital. 

Cierto es que existe una baja oferta y una gran demanda de habilidades técnicas, pero se espera que el número de profesionales de la ciberseguridad crezca y poder así afrontar esta nueva revolución industrial. Lo que está claro es que será necesaria una colaboración entre educación, legislación y empresas para encarar esta nueva realidad.

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