viernes, 29 de diciembre de 2017

Es nuestra responsabilidad

La rápida evolución de lo que ya se consideraba bajo control, las tecnologías que evolucionan incesantemente hacienda necesarias continuas adaptaciones y  modificaciones de la estrategia, los múltiples tipos de ataques con sus continuas mejores y diversificaciones,… Muchas son a día de hoy las preocupaciones de las empresas sobre seguridad. Esta semana en CIGTR, queremos dar un repaso por todas aquellas noticias que directa o indirectamente afectan a las empresas. 

A estas alturas apenas existen dudas acerca del increíble potencial que la tecnología de IoT tiene para mejorar, tanto los resultados con los clientes, como para aumentar los resultados comerciales. Pero a medida que las empresas aumentan la inversión en IoT, muchos profesionales de la seguridad pasan por una auténtica pesadilla a la hora de implementar medidas de seguridad. Si bien existen multitud de beneficios en las tecnologías IoT, su naturaleza altamente interconectada y su hardware diverso, entre otros motivos, hacen que  estas implantaciones den lugar a un conjunto de problemas de seguridad. El CIO de la empresa tiene el desafío de crear un equilibrio entre la promesa que esta tecnología ofrece y su negocio. ¿Seremos capaces de afrontar el reto?

Por otra parte, a medida que los altos ejecutivos adoptan la trasformación digital para hacer evolucionar su negocio, la seguridad se convierte en una alta prioridad. Desgraciadamente muchos ejecutivos carecen de la información o el conocimiento que necesitan para reducir el riesgo que existe actualmente en el sector de la ciberseguridad. A través de este artículo de SecurityWeek descubrimos, entre otras cosas que casi una cuarta parte de las juntas directivas no están satisfechas con los informes que la administración brinda sobre ciberseguridad. 

La nube, debido a su naturaleza dinámica y automatizada, ofrece multitud de beneficios a las empresas. Las empresas son cada vez más conscientes de estas ventajas, para el 2018, por ejemplo, 3 de cada 5 procesos empresariales se desarrollarán en la nube. Sin embargo, junto a esta nueva era de crecimiento surgen ciertas suposiciones sobre cómo funciona la nube y cómo protegerla. No es un mal ejercicio antes de comenzar el nuevo año que cada profesional cuestione esta suposiciones y quizás lo más importante, alentar a otros en sus empresas a que también se las cuestionen. Al hacerlo, todas las partes involucradas se aseguraran de la enormes cantidades de datos que almacenan en la nube sean seguras.     

Aunque es cierto que existen legislaciones para mantener la seguridad y privacidad del usuario, existe una gran parte de los dispositivos IoT que aún siguen poniendo en riesgo la privacidad de los usuarios. Muchos de los dispositivos están desactualizados, en la mayoría de los casos, debido a la necesidad de un mínimo conocimiento en términos de seguridad por parte del usuario. Es por eso, que las empresas que fabrican estos dispositivos deberían comenzar a responsabilizarse de respaldar actualizaciones automáticas, autentificadas y seguras. 

Ya sea para proteger al usuario o por su propio beneficio, las empresas tienen la sartén por el mango a la hora de la seguridad. A pesar de la existencia de legislaciones, las empresas no siempre hacen todo lo que pueden para alcanzar el punto álgido de la seguridad y evitar de esta manera cualquier susto. La puesta en vigor del GDPR es prácticamente cosa de días, ¿estarán las empresas listas para entonces? 

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