viernes, 6 de abril de 2018

"Serpientes en el avión"

¿Quién no conoce la película "serpientes en el avión"? Un grupo de pasajeros se adentra en un avión en el que un agente del FBI tiene que escoltar a un testigo a Los Ángeles. Un asesino libera serpientes venenosas dentro del vuelo para acabar con la vida del testigo y que este no pueda prestar declaración.




Precisamente, esta semana hemos hablado sobre la ciberseguridad en las compañías aereas, que son algunas de las empresas que necesitan mayor inversión en seguridad de la información, debido a la complejidad de sus sistemas, pero ¿y si todas las empresas tuvieran sus propias "serpientes" entre sus sistemas?




Una de las noticias claves en cuanto a ciberseguridad se refiere, sigue siendo el revuelo formado por el Caso Cambridge Analytica de Facebook. Al igual que en el film, el problema comienza con una serpiente aparentemente inofensiva. Lo que no sabían los pasajeros de esta red social, es que al poco tiempo, el problema se convertiría en cientos y cientos de serpientes. Un antiguo partner de Facebook empezó a utilizar los datos recogidos a principios del año 2014 para llevar a cabo un programa informático que pudiera predecir e influir sobre las decisiones de los norteamericanos durante la campaña de Donald Trump para la presidencia de EEUU. En un principio se creía que este problema afectaba a 50 millones de usuarios, es decir, casi un tercio de los estadounidenses con un perfil  en esta red social y casi una cuarta parte de los votantes potenciales, aunque finalmente se ha comprobado que los usuarios afectados suman más de 87 millones.

Está claro que Facebook está en el punto de mira, pero no es la única empresa que tiene "serpientes en su propio avión". Los profesionales de la ciberseguridad están alerta por el aumento de los problemas causados por los ciberdelincuentes. Según una encuesta realizada por McAfee, más del 46% de los encuestados cree que en el próximo año tendrán dificultades para luchar contra las ciberamenazas o directamente determinan que será imposible lidiar con este problema. Los ciberataques no consisten en soltar cientos de serpientes dentro de un avión, sino que cada vez se llevan a cabo de forma más organizada, poniendo en jaque a grandes empresas, instituciones y organismos.

Por eso, muchas empresas están aumentando su presupuesto para protegerse de estos ciberataques, pero la realidad es que muchas otras están reticentes a esta idea debido al coste que conlleva. Según la investigación de Trend Micro, solamente el 51% de las empresas ha aumentado sus inversiones en ciberseguridad. Por otro lado, menos de un tercio de las empresas ha invertido en cifrado, prevención de pérdida de datos y detectar intrusos en la red. El informe también revela que solamente el 37% de las organizaciones mundiales han invertido en programas de concienciación y educación de su propio personal.

Cualquier avión debe estar blindado para protegerse de ataques en sus vuelos. El problema viene cuando no son un grupo de serpientes los que se introducen en tu avión, sino ciberdelincuentes dispuestos a todo para conseguir su fin.

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