miércoles, 9 de mayo de 2018

Un viaje de negocios

Es lunes por la mañana y tu jefe te comenta que la próxima semana tienes que desplazarte a otra ciudad para tener una reunión con un nuevo cliente. Tienes todo preparado, desde el hotel, los trajes que tienes que llevar y por supuesto, el ordenador y el móvil de empresa. En ambos, almacenas información confidencial de la compañía, pero no hay ningún riesgo. La ciberseguridad no es una asignatura pendiente en tu compañía y todos los datos están más que protegidos, pero ¿estás seguro que toda la información que portes en este viaje de trabajo está segura?


Según Trustwave, hasta 25% de las infracciones de información vienen causadas por error o por parte del empleado, por lo que es necesario que las empresas ofrezcan oportunidades de capacitación continua para garantizar que los trabajadores estén preparados para proteger la información que portan mientras viajan y evitar errores humanos.

Solamente en Estados Unidos se registraron 457,4 millones de viajes de negocios en el año 2016, y es una tendencia que va en aumento. Se espera que el gasto mundial en viajes de negocios aumente un 5,8% a 1,6 billones de dólares en 2020. Con este aumento de los viajes de trabajo viene implícita una amenaza a la seguridad de la información de las empresas. Normalmente los empleados viajan con información confidencial de la compañía que, si no se maneja adecuadamente, podría afectar significativamente la reputación de ésta, comprometiendo así la información de los clientes y otros empleados.

Muchas empresas se están poniendo las pilas en el ámbito de la ciberseguridad, pero no podemos pasar por alto los datos físicos. Perder un maletín en un aeropuerto, puede producir los mismos daños que un ciberataque en la red empresarial. Cada vez más, los empleados son conscientes de cómo usan sus smartphones y ordenadores cuando viajan, evitando riesgos como conectarse a redes Wi-Fi no verificadas o estableciendo contraseñas más seguras, pero ¿qué ocurre con los datos físicos? Es igual de importante proteger estos datos ya que se porta información confidencial de la compañía, pasaportes o hasta recibos de alquiler e itinerarios de viaje. Lo primero que debe hacer un trabajador antes de dirigirse a una reunión o el hotel, es comprobar si posee toda la documentación en papel. Un error aparentemente inofensivo como olvidarse una carpeta en el aeropuerto, puede acarrear serias consecuencias como problemas legales para la compañía.

En cuanto a los pasaportes y la identificación personal, ambos son objetivos de violación de datos físicos. Millones de ellos son robados cada año. Una estafa muy común es robar la identificación de un viajero o la tarjeta de crédito en la recepción del hotel en un momento de distracción a la hora de realizar el check-in. Aunque tirar los billetes de avión una vez que ha finalizado tu viaje, te pueda parecer totalmente inofensivo, es mejor guardarlos durante todo el viaje y destruirlos de forma segura. 

En un mundo absorbido por la tecnología, hemos llegado al punto de olvidar la información y los documentos en papel tradicionales. Implementar una política de viaje de seguridad de la información, las compañías pueden al menos garantizar que sus empleados estén preparados y tomar las medidas necesarias para proteger su información privada en el transcurso de sus viajes de negocios. 

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